La Refinería del Pacífico

REFINERÍA DEL PACÍFICO, LA PUERTA AL PRIMER MUNDO QUE JAMÁS SE ABRIÓ

La Refinería del Pacífico, es el proyecto más grande del Pacífico sur en materia petrolera. Significaba el cambio trascendental del Ecuador de ser un país explorador de un bien primario como es el petróleo, a ser un exportador de productos con valores agregados, no seríamos los primeros en el mundo, pero definitivamente habríamos sido los mejores. La referencia, países en el planeta que, no teniendo una sola gota de petróleo, tienen refinerías y tienen una economía de primer mundo gracias a ellas, la apuesta era enorme, ¡pero el país lo merecía! hasta que llegó el gobierno neoliberal de Lenin Moreno y en su afán de desvirtuar todos los hitos de un gobierno definitivamente superior, destruyó todo lo logrado por el gobierno de Rafael Correa, aún ha sabiendas de lo que perdía el país con ello.

El Gobierno ecuatoriano comenzó el diseño y construcción de la Refinería del Pacífico, en el sector El Aromo, Manabí, una vez que los estudios realizados evidenciaron que esta zona cumplía con las condiciones necesarias de un bajo impacto ambiental.

La Refinería del Pacífico (RDP) estaba destinada a ser una planta de conversión profunda, lo que significaba que no generaría residuos y aprovecharía el 100 % del petróleo nacional.

La mentira sobre la Refinería del Pacífico empezó al término del gobierno de Rafael Correa, cuando el votante esperaba una continuación en concepto y obras. Lo que obtuvo fueron difamaciones y alteración de la verdad. Se afirmó entonces que lo único que se había hecho con la millonaria concesión, fue aplanar un terreno de 540 hectáreas, lo repitieron hasta el cansancio, un acueducto sin objetivo, y 1521 millones de dólares perdidos de los bolsillos de los ecuatorianos, se deslució con esmero el enorme trabajo del levantamiento de planos, que para una refinería debe cumplir con estándares internacionales de altísima calidad y totalmente probos. Todo quedó en el sueño de un proyecto, que nos habrían llevado como país más allá de lo que jamás imaginamos. Pero el gobierno de Moreno tenía otros planes, no hubo medio alguno que mencionara que la responsabilidad de la ejecución caía en el gobierno siguiente, un gobierno que no tuvo interés ni intención ni la capacidad para dicha transformación del país.

La mentira fue mutando con el paso del tiempo, sin nadie que pida pruebas las mentiras se convirtieron en banderas. Los años hicieron lo suyo, los gobiernos de ultra derecha convirtieron la información deformada en herramienta de persecución. Sin ética alguna, los medios de comunicación han mentido sin ley que los obligue a presentar pruebas de lo que aseguran, el gobierno ha dado carta blanca a todo comunicador, medio o actor político siempre y cuando sus mentiras ensucien a todo lo que huela a Correa.

La perversión no ha tenido límites, al punto en el que, en notas de prensa, en noticieros nacionales, confunden de manera perversa dos conceptos, SOBRECOSTOS Y SOBREPRECIOS.

SOBREPRECIOS Y SOBRECOSTOS  

Según la enciclopedia jurídica, Sobreprecio es el recargo sobre el precio habitual. Es entonces un costo inesperado para quien avala el presupuesto.

            Un Sobrecosto en cambio, es algo común en los proyectos de infraestructura, construcción de edificios y tecnología. Un comprensivo estudio de los sobrecostos publicado en el Journal of the American Planning Association (en castellano: Jornal de la Asociación de Planificación Americana) en el año 2002 encontró que 9 de 10 proyectos de construcción habían subestimados los costos. Sobrecostos de 50% a 100% fueron muy comunes. La subestimación de costos fue encontrada en cada una de las 20 naciones y 5 continentes cubiertos por el estudio.

Esto es por algo muy simple, que todo entendido reconoce, un sobrecoste tiene que ver con variables, o cuando los requerimientos u objetivos crecen durante el proyecto. También por errores por ejemplo en las técnicas de pronóstico. O por el descubrimiento de fallas topográficas, cambios en el diseño o rediseño del proyecto, daños en maquinaria, fallas tectónicas, y un extenso etcétera, mismos que ocasionan reajustes en el contrato.

ESTO SOLO PASA EN ECUADOR

Si esto sucedió en Ecuador, fue porque durante una década se trabajó, se tuvo mega proyectos y mega obras, porque del 2007 al 2017 se transformó al país, y no fue el valor del petróleo, fue saber hacer.

No, un sobrecosto no pasa “solo” en Ecuador o en Latinoamérica. Son innumerables los proyectos que han tenido y tendrán sobrecostos en el planeta y, en el mejor de los casos, estos deben estar estimados en la planificación. Mientras más ambiciosa es la obra, más variables pueden incurrir en un reajuste de contrato.

Por poner algunos ejemplos, en Australia, el Sydney Opera House, su obra emblemática, costó 15 veces más de lo proyectado, la creación de la ciudad de Brasilia el 160%, la mega obra multinacional Airbus A380 un 140%, o el túnel Big Dig de Boston que al finalizar estaba en un 275% por sobre el presupuesto estimado y hasta en Alemania, donde la Catedral de Colonia hasta la fecha se sigue trabajando y sigue sumando su coste. Japón, Malasia, Egipto, Dinamarca, Reino Unido, Suecia… todos estos países han tenido obras con sobrecostos, lo que tienen en común con Ecuador es que apostaron por obras trascendentales, monumentales, que cambiaban vidas para mejor. Sí, ese Ecuador existió y volverá.

Que quede claro, los SOBREPRECIOS podrían disfrazar un plan maquiavélico de corrupción, es decir, pagar más de lo que algo realmente vale, los SOBRECOSTOS en cambio, son incrementos de costos por variables que, aunque se esperaría que no sucedan, suceden en cualquier parte del planeta y reajustan un contrato.

El acoso ya sea por odio, cizaña o ignorancia extrema no mengua. Este 16 de enero de 2022 un medio nacional tergiversó nuevamente conceptos, recordándonos que el Morenato terminó, pero que los hilos que lo movían desde atrás de su silla, ahora están en la primera fila del poder.

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CONCLUSIONES

Quisieron destruir uno de los proyectos emblemáticos del gobierno de Rafael Correa, con la construcción en el imaginario colectivo de la corrupción a gran escala, esto no es inocente. Los invito estimados lectores a investigar sobre el tema, ¿quién ganaba al mantenernos dependientes de refinerías extranjeras?, esta mentira obedece a un gobierno cuyo objetivo, por supuesto, fue el socavar la imagen, los proyectos, los avances, pero, sobre todo, obedece a un gobierno con oscuros intereses, donde las conveniencias del país eran menos importantes que las de unos pocos.